Entre lo pleno y lo completo, existen diversas traducciones al español para este término en inglés, sin embargo, la más utilizada es ‘Atención Plena’. Es una práctica semejante a la meditación, solo que, en lugar de centrarse en la atracción de pensamientos positivos, el Mindfulness se enfoca en la atención.

Vivimos constantemente en función del pasado y el futuro, y aunque esto no deba dejarse de lado, es bueno poner atención al presente. El objetivo principal del Mindfulness es precisamente eso, guiar la mente para dar atención a la situación o el tiempo presente.

Este método pretende solventar problemáticas en la vida de las personas, en conjunto con técnicas o ejercicios de relajación. La mente se reprograma para facilitar un pensamiento más flexible e inteligente y ayuda a alcanzar la autoaceptación.

¿Cómo debe practicarse?

Iniciar en el Mindfulness es sencillo. Con dedicación, constancia y siguiendo estos sencillos pasos lograrás dominarla con el tiempo.

  • Liberar la mente. No debes pensar en las causas y consecuencias, céntrate en las emociones del momento como vayan apareciendo.
  • Comodidad. Procura escoger un entorno libre de ruido, donde la temperatura sea agradable y utiliza ropa cómoda.
  • Posición. Relaja el cuerpo en una posición tradicional de meditación, preferiblemente, sentado con las piernas cruzadas y la espalda recta.
  • Respiración. Coordina tu mente para respirar por la nariz y usa el diafragma para una correcta oxigenación en el cuerpo. No obstaculices ni apresures cada respiro.
  • Momento indicado. Acostumbra a realizar esta práctica en el momento adecuado del día, a una hora específica y en el mismo lugar. Una buena opción podría ser antes de empezar tu jornada del día o al terminarla.

Beneficios del Mindfulness

  • Incremento de la inteligencia emocional.
  • Reduce el estrés, ansiedad y agotamiento físico y emocional.
  • Permite restaurar el equilibrio natural del cuerpo y la mente.
  • Mejora la memoria y la capacidad de comprensión del entorno, esto ayuda a solucionar problemas y conseguir respuestas.
  • Se consigue un incremento en la concentración que ayuda a deshacerse paulatinamente de trastornos compulsivos y depresivos.
  • Libera la mente para tener una percepción positiva del entorno y de cada persona como individuo.

Esta metodología fue popular como herramienta para la salud emocional de los soldados antes de ir a la guerra. Y por esa razón, se le atribuyen sus beneficios la disminución del estrés postraumático.

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